Buen día

Buen día

sábado, mayo 09, 2009

César Manrique


Biografía
César Manrique (1919-1992) nació en Arrecife, Lanzarote, isla en la que su trayectoria artística ha dejado huellas imborrables.

Tras finalizar sus estudios en la Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid (ciudad en la que vivió entre 1945 y 1964), expone con frecuencia su pintura tanto dentro como fuera de España. Participa en la XXVIII y XXX Bienal de Venecia (1955 y 1960) y en la III Bienal Hispanoamericana de La Habana (1955). En la primera mitad de los cincuenta, se adentra en el arte no figurativo e investiga las cualidades de la materia hasta convertirla en la protagonista esencial de sus composiciones a partir de 1959. Se vincula así —al igual que otros pintores españoles como Antoni Tàpies, Lucio Muñoz, Manuel Millares...— al movimiento informalista de esos años.

Viaja por diversas partes del mundo y, en 1964, se traslada a vivir a Nueva York. El conocimiento directo del expresionismo abstracto americano, del arte pop, la nueva escultura y el arte cinético, le proporcionó una cultura visual fundamental para su trayectoria creativa posterior. En Nueva York, expuso individualmente en tres ocasiones —en 1966, 1967 y 1969— en la galería Catherine Viviano.

En 1966, regresa de manera definitiva a Lanzarote. En la isla, que iniciaba entonces su desarrollo turístico, promueve un modelo de intervención en el territorio en claves de sostenibilidad que procuraba salvaguardar el patrimonio natural y cultural insular; modelo que fue determinante en la declaración de Lanzarote como Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1993.

Paralelamente al compromiso con el territorio insular, Manrique abrió su trabajo creativo hacia otras manifestaciones artísticas. Así, elaboró un nuevo ideario estético, al que denominó arte-naturaleza/naturaleza-arte, que pudo concretar en sus obras paisajísticas, un ejemplo singular de arte público en España: Jameos del Agua, su casa de Tahíche —hoy sede de la Fundación César Manrique—, Mirador del Río, Jardín de Cactus, etc.

Los trabajos suponen la incorporación de un nuevo plano paisajístico a Lanzarote, producido desde la estética artística, pero también desde una propuesta turística singular que tuvo una incidencia económica notable en la vida insular. Este funcionalismo económico y social del arte de Manrique es inédito en la cultura plástica española.

Además de sus intervenciones en Lanzarote, ideó diferentes propuestas en otras islas —Costa Martiánez, (Puerto de la Cruz, Tenerife); Mirador de El Palmarejo (La Gomera); Mirador de La Peña (El Hierro)—. Fuera del archipiélago canario, diseñó el Parque Marítimo del Mediterráneo (Ceuta), el Centro comercial Madrid-2 La Vaguada (Madrid), etc. Son intervenciones, obra pública fundamentalmente, —miradores, jardines, acondicionamientos de espacios degradados, reformas del litoral...—, en las que se mantiene un diálogo respetuoso con el medio natural, integra diversas artes desde una perspectiva funcional, y se ponen en relación valores arquitectónicos de la tradición local con concepciones modernas.

Cultivador de diversos lenguajes creativos —pintura, escultura, urbanismo, arte público...— subyace en el conjunto de su producción artística una manifiesta voluntad de integración con el entorno. Propósito sincrético y totalizador —arte total, en sus palabras— que hizo explícito en sus diseños de espacios públicos. Un esfuerzo de armonización, en definitiva, que no sólo hace referencia a su pasión por la belleza, sino también por la vida.

Óscar Domínguez ******* Biografía y Obras








Biografía:
Pintor Español, nacido en San Cristóbal de la Laguna (Tenerife) y fallecido en París, ciudad en la que vivió la mayor parte de su vida. Es uno de los máximos representantes españoles del surrealismo junto con Salvador Dalí y Joan Miró. Su obra, abierta a múltiples influencias, tiene conexiones directas, que van más allá de la mera imitación, con la de Pablo Picasso, Salvador Dalí y Victor Brauner. A partir de 1929, se estableció definitivamente en París, ciudad a la que había acudido anteriormente en varias y breves estancias por negocios familiares. En 1933, realizó su primera exposición surrealista en el Círculo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife. Al año siguiente, estableció contacto con André Breton, incorporándose al grupo de los surrealistas hasta su alejamiento en 1948, cuando Breton dejó de incluirle en las muestras del grupo; permaneció, sin embargo, siempre fiel a su amistad con el poeta Paul Éluard. Creación suya fueron las Decalcomanías o Calcomanías, que André Breton y Paul Éluard definieron en su Dictionnaire abrégé du surréalisme (Diccionario abreviado del surrealismo) como sigue: "Decalcomanía (sin objeto preconcebido o decalcomanía del deseo) — Extended, mediante un pincel grueso, gouache negro más o menos diluido en distintos puntos de una hoja de papel satinado blanco, que recubriréis inmediatamente con otra igual, sobre la que ejerceréis una ligera presión. Levantadla deprisa (procedimiento descubierto por Óscar Domínguez en 1936)". Ese año el artista inició el proceso de realización de otras, menos azarosas, en las que se servía de plantillas y que limitaban más la interpretación libre del espectador a las que llamó "decalcomanías automáticas de interpretación premeditada". En su producción tuvieron también gran importancia los objetos de funcionamiento simbólico, de los que tantos realizara Dalí, y que combinaban funcionamiento mecánico y representación de los deseos eróticos reprimidos. Ilustrador de numerosas publicaciones de la época, publicó, en 1947, su libro de versos Les deux qui se croisent (Los dos que se miran).

jueves, mayo 07, 2009

miércoles, mayo 06, 2009

Nuestro Gomero Ilustre



Pedro García Cabrera nace el día 19 de agosto de 1905 en Vallehermoso, isla de la Gomera, espacio al que quedará vinculada su infancia, jugando entre palmeras, barrancos y piteras, y acunado por una copla popular: “A la mar fui por naranjas, / cosa que la mar no tiene. / Metí la mano en el agua: / la esperanza me mantiene”. En 1915 la familia se establece en Tenerife, e inicia sus estudios de Bachillerato en el Instituto General y Técnico de La Laguna. Escribe y publica sus primeros textos en La voz de Junonia, el diario Gaceta de Tenerife y la revista Hespérides. Su primer libro, Líquenes, de 1928, presenta un espacio temático cargado de sugerencias: las islas y el mar.














Vallehermoso su lugar de nacimiento






SUS POEMAS:


UN DÍA HABRÁ UNA ISLA

Un día habrá una isla
que no sea silencio amordazado
Que me entierren en ella,
donde mi libertad dé sus rumores
a todos los que pisen sus orillas.

Solo no estoy. Están conmigo siempre
horizontes y manos de esperanza,
aquellos que no cesan
de mirarse la cara en sus heridas,
aquellos que no pierden
el corazón y el rumbo en las tormentas,
los que lloran de rabia
y se tragan el tiempo en carne viva.
Y cuando mis palabras se liberen
del combate en que muero y en que vivo,
la alegría del mar le pido a todos
cuantos partan su pan en esa isla
que no sea silencio amordazado.

Las Islas en que vivo (1971)






















(La rodilla en el agua, 1934-1935)


Árbol amigo, tu sombra es una mano de ternura
abierta y derramada. Tan alto y te nace a los pies
a ras de hierba, dándole sin mirar,
isla de la frescura y el beso de paloma,
toda semblante de hoja seca y no obstante
maternal hasta el fondo con la tela de araña,
con el rencor de los trozos de vidrio,
con la hebra sin fin de las hormigas
y mi propia ballesta de deseos
que ha crecido en tus brazos,
y latido en tus savias
y dormido en tus frutos
dulces como los senos del amor y del mar,
Ahora estoy tendido bajo tu sombra
y te oirás mi sangre
como te oyes el viento derramar tus madejas
y un posarse de pájaros en tu raíz de bosque.
Tan alto como estás y no te olvidas
de que tienes un poco del destino del hombre,
de que fluyas en el alma del tiempo,
que es verde por ser tuyo, porque tú te has hecho rama a
[rama,
hoja por hoja, pecho y espalda de propia vida.
Árbol amigo, ahora que tan juntos no hemos encontrado
¡qué pena que no tengas
el silencio interior de mi alegría!


(Rescate del hombre, Tacoronte 4-IX-49)



Parque Nacional de Garajonay (LA GOMERA)

...Su LEYENDA..





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El Parque Nacional de Garajonay acoge en sus límites la mejor representación del bosque de laurisilva existente en el Archipiélago. Declarado, en 1986 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, sus 3.948 hectáreas, ofrecen la imagen que podrían tener, hace millones de años (Terciario), el sur de Europa y norte del continente africano. Esta vegetación relíctica, auténtico fósil viviente, tiene su representación actual en determinados enclaves de los archipiélagos macaronésicos.
El Parque ocupa la zona central de la isla, con una altitud mínima de 650 metros y máxima de 1.487 en el pico Garajonay. Se trata de una meseta con ligeras ondulaciones y suaves pendientes, que se acentúan hacia la cabecera de los barrancos, formando, ya en su límite, una serie de escalonamientos de centenares de metros de desnivel, como las cabeceras del Barranco de Benchijigua, Valle Gran Rey... Elemento destacado lo constituyen los roques o pitones: Chereiepí, Ojiia, La Zarzita, ... La alteración producida por la cubierta boscosa ha creado una potente capa de suelo vegetal, bajo el que se encuentra una sucesión de capas de basaltos y pirociastos. En la parte norte aparecen algunos afloramientos del complejo basal.

La distribución de las especies vegetales va a estar determinada por una serie de factores topográficos, de humedad, de orientación, grado de pendiente y, por supuesto, del grado de conservación del bosque. Juega un papel fundamental, junto con el relieve, el clima. Los vientos alisios, de componente Noreste, afectan de forma constante a las islas, aunque predominantemente en el verano. La capa inferior del alisio, fresca y húmeda por su recorrido sobre el mar, asciende al entrar en contacto con la orografía insular. En su ascenso, el aire se condensa dando lugar a nubes que se encuentran con la tapadera de la capa superior del alisio, más cálida y seca. Precisamente esta línea de inversión térmica, es el límite superior de lo que se conoce por mar de nubes, que puede estar entre los 950 y 1.500 metros, por término medio.

ALGUNAS ERMITAS



Foto impresionante ¡que linda es mi tierra!

Mi Tierra

Integral ANDENES FANEQUE 2009

domingo, mayo 03, 2009

Paula¬Irene



He conseguido subir estos videos de la camara al blog

La araña de nuestro Jardín esta mñana trabajando



Toi contenta de los resultados de la Leica

Triana y Vegueta

sábado, abril 25, 2009

Coplas sobre el timple canario

Lindo timple de mi tierra
mi camellito sonoro,
ven conmigo a la parranda
y nunca me dejes solo.

Sube timplillo sube
que arriba mandas,
que tú eres el dueño
de la parranda.

El timplillo que usted toca
siente como una persona,
unas veces canta y ríe
y otras veces gime y llora.

Alcánzame Catalina
el timplillo y la guitarra,
que quiero cantar folías
a la sombra de una parra.

En el hueco de mi timple
hay un canario escondido,
es un canario que canta
un canario enternecido.


Voy a sacar la guitarra
la contra y el timplillo,
pa´ cantarte Maxorata
mis tonadas al oido.

Sobre las rubias arenas
de la hermosa tierra mía,
se oye el murmullo del timple
cuando canto la folías.

Con el timple de mi tierra
y el vino de Tacoronte,
cantan y bailan la isa
hasta los pinos del monte.

Si el timple toca finito
las chácaras son sonoras,
bajo y tenor de tierra
que espera una nueva aurora.

Hasta el timple suena triste
porque le duele tu ausencia,
y se le nublan las cuerdas
para poderte cantar
lamentos de malagueña.

El timple llora en sus notas
por lo injusto de su suelo,
como no encuentra consuelo
sus tristes lágrimas brotan;
yo, como a nadie le importa
su angustia, me desespero.

El timple es una guitarra
que se encogió de emoción,
cuando un canario cantaba
las penas del corazón.

El timple toca folías
en las manos de mi padre,
y la mujer que las canta
es la buena de mi madre.

Fue mi juguete de niña
mi singular camellito,
viejo timple de mi tierra
recio cual guanche bravío.

Timple chiquito y querido
juguete de mi niñez,
amigo de juventud
alegría en mi vejez.

¡Ay! Que te miro y te miro
y siempre acabo diciendo,
¿cómo caben siete islas
en tan pequeño instrumento?

Fue mi juguete de niña
mi singular camellito,
viejo timple de mi tierra
recio cual guanche bravío.

Timplillo de las islas
agudo y fino,
su trinar sobre el pecho
me pide vino.

Las canciones marineras
se acompañan ellas sólas,
pues la guitarra es el viento
y el timplillo las olas.

Con un timplillo
de cuatro cuerdas
y una guitarra,
canto las seguidillas
en tu ventana.

Con la guitarra y el timple
se divierte el majorero,
comiendo gofio y jarea
al paso de los camellos.

Alegra los corazones
y canta timple querido,
que al arrullo de tus sones
hasta las penas olvido.

Si al alba suena un timplillo
despierta canario y canta,
que no hay razón pa´que calles
cuando le toca en el alma.

Con el timple por pincel
pintaré la tierra mía
sobre el lienzo de tu cara
y con colores de folías.


© Los Gofiones

jueves, abril 23, 2009

NUESTRA

LIBRO MUY INTERESANTE



LA ISLA Y LOS DEMONIOS - CARMEN LAFORET


AUTORA: CARMEN LAFORET
TITULO: LA ISLA Y LOS DEMONIOS


RESUMEN: Carmen Laforet publica La isla y los demonios, su segunda novela, ambientada en la isla de Gran Canaria; en esta obra se narra la historia de la joven Marta.
El título corresponde a las dos grandes fuerzas que guían al narrador: el paisaje de la Gran Canaria, maravillosamente presentado en varios momentos del relato, y la trama de pasiones humanas a las cuales la autora llama "demonios".
Precisamente en un fragmento del capítulo 20, aparece planteada esa unión entre la naturaleza y la protagonista, así como la actitud de esta última, intrínsecamente conmovida ante el universo.
El relato comienza un día de noviembre de 1938, y se narran los acontecimientos a lo largo de prácticamente un año, de Marta Camino, que recibe a unos familiares de la Península que llegan a refugiarse de la posguerra peninsular en su casa, en un periodo de cerca de un año, la isla y los demonios de cada personaje, junto al paisaje de la posguerra, donde Marta buscará el camino de salida hacia una vida más amplia, geográficamente y espiritualmente hablando.

Carmen Laforet

(Barcelona, 1921 – Madrid, 2004) Escritora española. Carmen Laforet Díaz nació en Barcelona el 6 de septiembre de 1921, si bien con dos años de edad se trasladó con su familia a las islas Canarias. A los dieciocho años, una vez finalizados los estudios de bachiller, decidió regresar a Barcelona para estudiar las carreras de filosofía y letras y derecho, si bien no acabó ninguna de las dos. Poco satisfecha de su paso por la universidad, cuando contaba veintiún años se fue a vivir a Madrid.

En Madrid conocería al periodista y crítico literario Manuel Cerezales, quien la animó para que prosiguiera con sus recién iniciados pinitos literarios. Fue sólo dos años más tarde, en 1944, cuando su vida daría un vuelco inesperado al presentar su novela Nada al recién creado Premio Nadal, otorgado por Ediciones Destino.

Aunque entre otros competidores por el premio estaba un escritor de sólida trayectoria como el periodista César González Ruano, el jurado prefirió apostar por la joven desconocida. Su imagen apareció en la prensa del país, que la aclamaba como toda una revelación literaria. Y así fue, porque Nada se reimprimió hasta tres veces el mismo año de su publicación.

Renovadora de las letras españolas

Transcurridos dos años desde su triunfo literario, su vida privada también cambió positivamente cuando contrajo matrimonio con Manuel Cerezales, del que tendría cinco hijos, dos de ellos escritores, Cristina y Agustín.


Carmen Laforet

Consagrada ya como una de las mejores narradoras de la realidad española de la época, los años que siguieron fueron intensos. En 1948 la Real Academia Española la distinguió con el Premio Fastenrath por su primera novela, mientras ella seguía escribiendo sin cesar cuentos y artículos periodísticos. Durante las décadas de los cincuenta y los sesenta Laforet saboreó las mieles del éxito.

Su producción literaria tuvo en ese período tres hitos, las novelas que siguieron a Nada. En 1952 publicó La isla y los demonios, donde evocaba los años de su infancia y adolescencia en Canarias. Tres años después vio la luz La mujer nueva, un título que podría ser la definición de su vida en esta época, pero que era en realidad el relato de su «reconversión» al catolicismo tras unos años de agnosticismo. Esta novela fue la ganadora del Premio Menorca de Novela y al año siguiente le valió a su autora el Premio Nacional de Literatura otorgado por el Ministerio de Cultura, aunque también más de un problema con la censura eclesiástica. En 1963 su creciente prestigio hizo que Editorial Planeta se interesara por su obra y publicara La insolación, prevista como la primera entrega de una trilogía titulada Tres pasos fuera del tiempo.

Años de retiro voluntario

Durante unos años más siguió publicando relatos cortos, artículos y hasta un libro de viajes en 1967 (Paralelo 35). Pero la buena estrella que la había acompañado hasta entonces empezó a apagarse. La década de los setenta estuvo marcada por sus frecuentes depresiones, la separación de su marido y un rechazo cada vez mayor de la vida pública.

Nunca dejó de escribir, pero sus obras iban quedando incompletas, a veces olvidadas, porque su afán de perfeccionismo se convirtió en una obsesión. Después de mucho tiempo siendo objeto de admiración por parte de sus lectores, las dificultades económicas, las envidias y rencillas de los círculos literarios, así como un ambiente politicosocial en el que se sentía extraña, la fueron llevando a un retiro voluntario.

Precisamente de las razones de su aislamiento y búsqueda de la intimidad habla Puedo contar contigo, una colección de cartas cruzadas con su amigo Ramón J. Sender, al que conoció en 1965 durante su viaje a Estados Unidos, invitada por el Departamento de Estado. La recopilación y edición de los textos la realizó su hija Cristina Cerezales en 2003. A medida que pasaban los años, la memoria de la fértil escritora se debilitaba y su salud física menguaba. Finalmente, derrotada por el Alzheimer, falleció el 28 de febrero de 2004.

A pesar de que dos años antes de morir su nombre sonó como candidata al Premio Príncipe de Asturias de las Letras, su mejor recompensa durante las últimas décadas fue el favor del público, que no la olvidó y que hizo posible las continuas reimpresiones de Nada. Recientemente, Ediciones Destino decidió rescatar su obra completa con un plan de edición de dos libros al año y la paulatina traducción al inglés de sus textos. Forma parte destacada de este plan la publicación de Al volver la esquina, una novela inédita. Escrita en la década de los setenta a manera de diario en torno a un maduro pintor bohemio, correspondería a la segunda entrega de la triología iniciada con La insolación.

Nada

El nombre de Carmen Laforet quedará siempre unido en la memoria colectiva a su más lograda creación, Nada. Como un trasunto de su propia vida, la novela sigue el itinerario iniciático de la joven Andrea, que, a fines de 1939, llega a Barcelona, cargada de ilusiones y dispuesta a emprender sus estudios universitarios. Pero sus ansias juveniles chocan con el mundo gris, cargado de violencia, que representan su abuelas y sus tíos, que la acogen en su casa.

Laforet supo transmitir en esta obra, escrita con un estilo literario que supuso una corriente de aire fresco en la prosa de la época, la lenta agonía de la pequeña burguesía de posguerra. Los personajes adultos de la novela caminan desorientados por un territorio cargado de temores y heridas mal cicatrizadas. Frente a ellos, Andrea y su amiga Ena representan una nueva generación que ve cómo sus ansias de crear un mundo diferente son sistemáticamente abortadas. «¡Cuántos días sin importancia! Los días sin importancia que habían transcurrido desde mi llegada me pesaban encima», nos confiesa Andrea en su relato. Con su tono desesperadamente existencialista, Nada es una novela urbana y siempre moderna, pieza clave del realismo literario de posguerra.

En el árido escenario de la posguerra española fueron pocas las voces literarias que se elevaron sobre el silencio y menos aún las de las mujeres, retaguardia doméstica de un país militarizado y machista. Pero fue en ese contexto poco favorable en el que una muchacha de veintitrés años sorprendió a todos con su primera novela, que pasaría a la historia de la literatura española y universal.

EL SECRETO

miércoles, abril 22, 2009

La 'Dama de la neurona'



MEDICINA

La 'Dama de la neurona' cumple 100 años

La premio Nobel italiana nació en Turín el 22 de abril de 1909



Superviviente de las persecuciones antisemitas, Nobel de Medicina, co-fundadora del Instituto Mundial de la Ciencia, primera mujer admitida en la Academia Pontificia de las Ciencias, miembro vitalicio del Senado italiano desde 2001. Esto y mucho más es Rita Levi Montalcini, neuróloga italiana y memoria viviente de todo un 'siglo breve': el del Holocausto y el de las grandes migraciones por un lado, de los logros científicos y de la emancipación de la mujer, por el otro.
El último logro de la 'Dama de la neurona' (uno de sus apodos) ha sido llegar a los 100 años de vida, cumplidos el 22 de abril. A juzgar de su frenética actividad cerebral, según ella misma no para de repetir, se diría que va a cumplir 20.

Y es que la biografía de esta mujer de padres judíos, nacida en 1909 en Turín, es una auténtica novela histórica. Menor de sus hermanos Gino y Anna, y gemela de Paola, se cría en un ambiente burgués con fuertes tintas paternalistas. Su padre Adamo, jerarca severo de una familia "típicamente victoriana", le matricula junto con Paola en un instituto femenino, la escuela de formación ideal para el ama de casa de entonces.

Pero ni ella ni Anna aceptan la vocación que se les impuso. Recién licenciada, su hermana emprende la carrera artística que en unos años le dará a conocer por toda Europa. Rita, igual de valiente, choca con sus padres porque quiere estudiar medicina en la universidad, cosa que sus estudios no le permiten. Después de tres años de enfrentamiento, y en apenas ocho meses, la joven soluciona sus carencias en griego, latín y matemáticas y obtiene el añorado diploma de liceo: es el 1930, Rita tiene 21 años.

En la Universidad de Turín, la futura premio Nobel conoce a un profesor, el también judío Giuseppe Levi, que impulsará notablemente sus estudios. También hace amistad con Renato Dulbecco (que hoy tiene 95 años) y Salvador Luria, ambos galardonados con el Nobel a lo largo de su carrera. Dos años después de licenciarse con matrícula de honor, en 1938, las leyes raciales de Mussolini le obligan a mudarse con su familia a Bruselas y, tras estallar la II Guerra Mundial, a Florencia.

En la capital toscana, Rita Lupani (su falsa identidad durante el conflicto) logra montar un pequeño laboratorio donde saca adelante sus primeras investigaciones sobre el sistema nervioso de los pollos, primer paso hacia su estudio más exitoso: el del cerebro humano. Mientras, trabaja como médico para los soldados de las tropas aliadas que combatían por la liberación italiana.

Una carrera impecable


En 1947, ante las escasas perspectivas laborales en una patria hecha escombros, la científica acepta la invitación del profesor Viktor Hamburguer para ir a la Washington University de Saint Louis, en Misuri. Pensaba trabajar allí "no más de doce meses"; se quedará treinta años, hasta 1977.

A principios de los 50, junto con el joven bioquímico norteamericano Stanley Cohen, Levi-Montalcini da un vuelco a su carrera: descubre e identifica el NGF, el Factor de crecimiento nervioso. Años después, en 1986, estas investigaciones valdrán a los dos el Premio Nobel de Medicina. Es una etapa particularmente feliz de su vida, llena de satisfacción profesional: la misma que, de haber seguido la voluntad de su padre, no habría alcanzado nunca.

En 1961, la 'Dama de la neurona', ya científica de primer plano, crea en Roma el Centro de Investigación sobre el NGF, con el apoyo de las principales instituciones sanitarias italiana y estadounidense. En la misma ciudad, en 1969, da vida al Instituto de Biología Celular, que presidirá durante 10 años. Ambos centros desempeñan una importante labor hacia el mayor conocimiento del proceso con el que el cerebro humano renueva parte de sus células de forma espontánea.

En 1977, después de tres décadas al otro lado del Atlántico, Levi-Montalcini fija su residencia en Roma, donde hasta 1995 acompaña sus investigaciones a la enseñanza universitaria. El Premio Nobel de Medicina de 1986, compartido con Stanley Cohen, le deja sorprendida: "La primera y única vez que tuve una gran depresión fue cuando me concedieron el Nobel; no conseguía soportar aquel clamor", reconoció más tarde.

Una mujer plurifacética


A partir de su coronación científica internacional, la neuróloga se estrena en campos hasta aquel momento insólitos para ella. En 1987 edita su primer libro, 'Elogio de la imperfección', una autobiografía en la que relata su fatigoso camino hacia la excelencia científica. Entre otras cosas, habla de su relación con su padre: "Le guardaba rencor. Le aprecié sólo después de su muerte precoz". Seguirán muchas más obras: la ultima, de 2008, es "El as en la manga: los dones reservados a la vejez".

En los últimos 20 años, su compromiso social y político no ha sido de menos. En 1990, Montalcini forma parte del medio centenar de científicos de diversos países que fundan el Instituto Mundial de las Ciencias, mientras que en 1995 entra a formar parte de la prestigiosa "Royal Society" británica. Asimismo, en 1999 es nombrada "Embajadora Plenipotenciaria" de la FAO, la Organización para la Agricultura y la Alimentación de Naciones Unidas. A mediados de los años 90, también es la primera mujer en ser admitida en la Academia Pontificia de las Ciencias.

Contraria a la clonación humana y a la fecundación asistida para mujeres solteras y parejas homosexuales, Montalcini ha abogado a lo largo de toda su vida por una mayor apertura legislativa a los experimentos sobre células y embriones humanos. Asimismo, ha mostrado siempre su pensamiento de izquierdas y laico: "Abogo por los valores éticos sin esperar recompensas en otra vida", dice de sí misma.

En 2001, con 92 años, Rita fue nombrada por el entonces presidente de la República italiano, Carlo Azeglio Ciampi, como senadora vitalicia. Se trata del reconocimiento definitivo a su trayectoria humana y profesional: según la Constitución del país transalpino, el Jefe del Estado puede conceder este honor a un máximo de cinco ciudadanos que hayan "ilustrado la Patria por sus altísimos méritos en el campo social, científico, artístico y literario".

También en aquel 2001 muere uno de los mejores periodistas italianos del siglo XX, Indro Montanelli. Ironía del destino: había nacido el mismo día, mes y año que Rita. "Tardé mucho en apreciarle: era un hombre de derechas. Luego le conocí personalmente, y sí, le valoré", cuenta.

Varias universidades han investido a Rita como Doctora Honoris Causa en los últimos tiempos: la última en hacerlo, en octubre 2008, ha sido la Universidad Complutense de Madrid. Lejos de convertirse en una pieza de museo, esta eterna veinteañera no para de empaparse de la investigación científica. Todas las mañanas acude al EBRI, el Instituto Europeo de Investigaciones del Cerebro, y pasa sus tardes en la Fundación que lleva su nombre, empeñada en fomentar la escolarización de las mujeres africanas.

Rita Levi Montalcini no ha tenido otros compañeros sentimentales que el estudio y la ciencia. Un anillo en su dedo anular recuerda esta particular relación, madurada ya en temprana edad. "Era todavía adolescente cuando decidí que no me casaría nunca. Nunca habría obedecido a un hombre como mi madre obedecía a mi padre", reconoce en su autobiografía. Cuando, en Estados Unidos, le preguntaron porqué no tenía marido ni hijos, ella simplemente contestó: "I'm my own husband", soy mi propio marido. No le entendieron, pensaban que no sabía hablar inglés.

Al cumplir su primer siglo de vida, la 'Dama de la neurona' asegura gozar de "una salud perfecta". Come una vez al día, no duerme más de tres o cuatro horas por noche, lee la prensa y pone constantemente al día sus teorías. Sobre todo, no tiene el más mínimo miedo a morir: "Sólo el cuerpo fallece", asegura. "Nuestro mensaje, nuestras acciones y pensamientos son lo que queda de cada uno de nosotros. Estoy convencida de dejar buenas acciones, buenos pensamientos".

domingo, abril 12, 2009

sábado, abril 11, 2009

viernes, abril 10, 2009

martes, marzo 31, 2009